
El asunto parece que se pone interesante a pesar de que la canícula está apretando de lo lindo en estos páramos jienenses.
De hecho se está acuñando el concepto de los domingos de María del Mar Moreno, consejera de la presidencia, para darle estopa al alcalde popular de Jaén. Un concepto parecido al de los viernes zarrianos, pero por el momento, por culpa de la crisis y la merma plantillaria en los medios de comunicación, menos concurridos que aquellos viernes en los que las vacas hacían todavía la dieta Dukan.
Pero a lo que iba, el alcalde le ha respondido a MM Moreno que le dijo que tenía el corazón muy duro por dejar a los discapacitados fuera de las escuelas de verano municipales. Fernández de Moya le ha espetado que con lo que la ex alcaldesa se gastó, más de 800 euros, en junio del año pasado para el ágape posterior a la presentación de la novela escrita por MM Moreno, se podían haber matriculado a esos discapacitados.
En fin un daca y un toma que sirve para señalar que las vacaciones, en julio siguen estando muy lejanas para los políticos en esta larga carrera animada por una eterna campaña electoral en la que, a pesar de lo que pesan 100 millones de euros de inversión en el tranvía, prefieren que se los lleve el viento de la dejadez y el abandono que dar espacio al adversario. Una vía muerta para una forma de hacer política que sólo sigue viva matando el sentido común... hasta en los domingos.
Comentarios
José Luis Cano Palomino
En cuanto a lo de las diferencias está claro que ser poderoso no está reñido con el respeto y la amabilidad