
De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda la rueda de prensa en la que el compareciente no permite preguntas. Los teóricos del periodismo ya pusieron el grito en la página escrita y la voz en la antena para censurar una práctica que reduce al cuarto poder a encerrarse en su cuarto a resumir el discurso del compareciente para sus lectores, para sus oyentes y sus televidentes. Es esta una situación que se produce porque los propios periodistas y los medios de comunicación lo permiten colaborando con su presencia en estas farsas para evitarle un mal rato al político de turno.
Pero qué les parece a ustedes la proliferación, en esta todavía los teóricos del periodismo no se han pronunciado, de Ruedas de prensa en las que, aún permitiendo las preguntas, nunca se dice nada. Da igual lo que preguntes. Da lo mismo que les llames la atención sobre este u otro asunto. Aquí la peña de la cosa pública suele ir a lo suyo a no meterse en líos y tirar del “argumentario” que redactan sus asesores. Da igual que les preguntes sobre la reproducción del cangrejo rojo o de cómo preparar un pulpo a la feria, ellos siempre responden: “estamos trabajando para que todos y todas los ciudadanos y ciudadanas se sientan orgullosas y orgullosos de vivir en una ciudad en la que el desarrollo se desarrolla”
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Un abrazo, artista...
José Gómez
Grupo AUTÓMATAS