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LAS TONTERIAS DE MI JEFE.

Ahora mismo Gutiérrez me va usted a por tabaco al bar de la esquina y aprovecha el viaje para subirme un cafetito con leche templada: Ojo, templada significa ni muy caliente, ni muy fría y que lo acompañen con unas porras bien pasadas que las de ayer estaban crudas y ya sabe usted que a mi lo crudo me hace daño y me sienta como un tiro y si me pongo a cavilar con el estomago dándome vueltas me doy una leche que empiezo a despedir a gente y me quedo más solo que la una.
Así que no se me demore más y lo paga usted que yo no tengo suelto y ya ajustaremos cuentas a cuenta de los escaqueos en el balconcillo para fumar que se pierde usted más que la diez-once y no hacemos carrera de usted venga a darle a la muy y al cilindrín nicotinado y como se ponga usted malo de los bronquios no le doy la baja ni aunque me la pida con una pierna en la mano. Que son ustedes unos flojos que no valen mas que para gorronear folios y gastar teléfono que hablan más que cotorras y cualquier día doy de baja tres líneas y van ha hacer los pedidos a voces, por las ventanas, que ya está bien de abusar…
Por cierto Gutiérrez súbase también un par de tostadas con mermelada de ciruela que estoy un poco sujeto y haber si me suelto, que hoy he madrugado tanto que se me ha despertado el bicho de la gusa. Pero vamos, no se quede ahí como un pasmarote y baje rápido antes de que lleguen al desayuno los del edificio de enfrente y me pierde usted media hora haciendo cola en la barra... o eso me dice aunque últimamente no me fío de usted Gutiérrez que lo veo muy independiente, venga a darle a la tarabita con sus compañeros en la máquina del agua. Si es que son unos vagos hay que venir bebidos de casa, y meados y aliviados que menudas colas me hacen en el retrete que son peores que las cabras donde mete una el cuerno allí van todas. Menuda panda de inútiles.
Así que Gutiérrez, pillándolas, que se va el día y deje de mirarme con esos ojos asesinos y deje de apuntarme con la grapadora que esos bichos los carga el diablo… Gutiérrez no se acerque más… que se está jugando la extraordinaria.

Comentarios

Armenteros ha dicho que…
No jefe, si no me acerco con intenciones perversas, si es que me estoy agachando para rendirle pleitesía, porque de eso se trata ¿no? de que le de lustre a sus zapatos sin usar betún, sino la tarabita como usted la llama. ¡Vayase a la mierda con el puto empleo precario y salario infimomileurista que me da! Uno tiene su dignidad. Estoy dispuesto a hacer lo que haga falta por las buenas, pero abusar no se lo consiento. Hay formas y formas de pedir las cosas. ¡Hasta ahí podíamos llegar! He aguantado el chaparrón porque como dicen en mi pueblo en el salario me podrá engañar, pero en el trabajo no. Si no se me permite los raticos de escaqueo que compensan la poquería de trabajo que me ofrece, no merece la pena seguir aquí. Y no se ponga gallito que lo denuncio a los sindicatos.

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