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BAILOTERA






Andaba yo el otro día con la oreja puesta a la gente que acertaba a pasar cerca de este poyete de papel cuando escuche a un transeúnte decirle a otro: «esto más que una precampaña, cada día que pasa, se parece mas a mira quien baila». Y razón parece que no le faltaba al atinado ciudadano que ponía esa nota a pie de página; más bien página a los pies; de candidatos danzarines y rítmicos políticos que se han dado a hacer el «moongüalquer» por esas teles de dios como si el escaño les fuera en ello. El gran Iceta desembarcó en playa omaha, a lo segunda sesión de discoteque, contorsionándose al ritmo de los Queen, mientras que la vice de Rajoy se ponía en plan «line dance» a los acordes del bijapy o del aquibreiquijart. Es la moda y como la moda no incomoda ya verán ustedes como la cosa se extiende como el virus en The Walking Dead y pronto se nos llenarán plazas, polideportivos y auditorios de mítines en los que la peña coreografiará el tríler de Michael Jackson. Entre golpe de cadera a la derecha, golpe de cadera a la izquierda y golpe de pelvis para el centro se pedirán los sufragios para el día 20 de diciembre. Bailando para no perder el turrón. El de la Navidad y el del resto del año. La papeleta con el twist o la yenka entra. El voto joven vendrá al restregar las nalgas al ritmo electrolatino. Arengas con sabor a reguetón. Yo ya estoy que no quepo en el saquito esperando que nuestros próceres regionales, provinciales y locales se sumen a la conga de Jalisco. Que también empiecen a bailar por platós y calles peatonales mientras reparten folletos y trípticos. Vótame que soy un bailón. Elígeme que la salsa la llevo de serie. Confía en mí que el rock electrificó mi corazón. Se imaginan a Susana Díaz en Canal Sur compitiendo con Juanma Moreno en la ejecución de un pasodoble. Al flequillo de Juan Marín puesto a prueba por la trepidación del hip-hop. A Tersa Rodríguez dándolo todo en el bricdans o a Antonio Maíllo evolucionando por la pista al ritmo del bipbopalula. Estaría divertido y de ver. No digamos si la moda bailonga también se acomoda en Jaén y en sus pueblos. Esas teles municipales y canales de yutube se llenarían de momentos de gloria. Servirían para animarnos a acudir a los mítines para ver a los números uno y unas viniéndose arriba con el remix de David Guetta y Fat Boy Slim de las sintonías de populares, socialistas, ciudadanos y podemitas. Mocasines y pantalones pitillo, chanclas y sneakers, calzones tribales y de micropana, estampados animales y tomijilfiguers, lotusse y nike. Todos esforzándose en la pista electoral. Bailamos por vosotros y por vuestros votos. Sí estaría de ver y estarían de ver. Ahí lo dejo que hoy es fiesta nacional, aunque eso sea algo discutido y discutible, lo de nacional, porque lo de la fiesta lo entiende todo el mundo o ¡¡¡everybody dance!!! que son cuatro días y las encuesta hay que bailarlas para ganarlas. Ya escucho desde este poyete a los elegibles, mano en alto, gritar: ¡SUBIDÓN, SUBIDOOÓN, SUBIDOOOOÓN!

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