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¡¡¡VAMOS A LA PLAYA!!!

Bien amiguitos, quien esté libre de pecado publicitario que tire la primera chancla serigrafiada con el logotipo de la Caja de Ahorros del Mediterráneo… que nos vamos a la playa…

Es curioso pero nadie dice: voy al mar a bañarme. Todos decimos lo de me voy a la playa sin mencionar para nada la natación, la navegación u otros deportes marineros que se pueden practicar. De la misma manera señalaos: voy a bañarme a la piscina del chalé de mi cuñao o voy a darme un chapuzo en la alberca del huerto del Genaro. O sea que lo de ir a la playa es otra cosa bien distinta y más marcada que un Meyba paquetero.

Porque a la playa se va. Uno no se encuentra a la playa al girar una esquina. A la playa hay que ir, pero no de cualquier manera y aquí vamos a dar algunos consejos para que usted no de el cante en el arenal… y que, además no le cueste el dinero, porque vamos a tirar de la propaganda.

Lo primero que necesita un playero es una buena sombrilla. A ser posible de una marca de cerveza del terruño para marcar bien el territorio. Así que no es raro ver como se agrupan los colores de las sombrillas por zonas: que usted busca a una familia de gallego… ahí están debajo de la Estrella Galicia. Que busca a gente de Puertollano pues debajo de la Calatrava y así sucesivamente ya que la cerveza denomina el origen del playero para que no haya confusiones.

También es bueno que el playero o playera esté desde enero dándole la castaña al delegado de la MAPFRE para sacarle un par de juegos de paletas para los niños que se entretengan entre chapuzón y chapuzón. Tampoco estaría demás darle la paliza al de la Caja rural para que afloje un par de parasoles imitación aluminio para que el salpicadero del coche no salte por el calor tras 14 horas aparcado en el paseo marítimo.

El Manuel ya ha hecho los deberes y tiene un par de camisetas de neumáticos manolo, bien entalladitas que se llevan ombligueras este año. Y la Manuela se ha agenciado de modas Mayte un pareo de propaganda de fajas Soras que le estiliza la figura. Mientras que los niños llevan caldas hasta las cejas dos viseras del Cola Cao que regalaban comprando una caja de 20 kilos de producto.

Por su parte la madre o la suegra o resumiendo la abuela se abanica con un pai-pai serigrafiado por Jack Daniels que te hace pensar; “ánde irá la abuela cuando sale por las tardes” y viste un bambo sobaquero de la marca Coca-Cola que también sirve para fardar en contraste con la dos sillas plegables de carpintería ebanistería Eufrasio “cuidado para sus muebles”.

Y no hay que olvidar las gafas de sol de propaganda de Gutiérrez Óptico, el flotador de rosco de Coppertone, el balón de Nivea (les juro que yo cría hasta hace nada que Nivea fabricaba pelotas), un bolso nevera del Carrefour y un para de aletas de goma que regalaban en el Pryca antes de cerrar. Lo dicho completamente equipado y sin gastar un duro.

¡¡¡Vámonos a la playa!!!

Comentarios

Camisetas Charrantes ha dicho que…
Yo también creía que Nivea sólo fabricaba balones de playa.
Angel ha dicho que…
Real como la vida misma.
No podemos hacer nada, somos así......
Antonio Agudo ha dicho que…
Y con la de arena que hay en la playa

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