
Este es El Poyete publicado el viernes por diario Ideal.
Pues esto del tranvía no va a ser fácil de resolver, no. Esto no va de haberse comprado un jersey en el “pulanbir” o en el “esprinfil” que te queda grande de mangas o te tira de la sisa y descambiarlo por otro mejor ajustado o que te devuelvan el dinero ya que la prenda tiene todavía la etiqueta puesta. Lo del tranvía de la capital es un asunto ídem que tiene que poner a trabajar a quien lo hizo y a quien debe hacerlo andar. Lo único no aceptable es que las decenas de millones de euros que costó comiencen a rodar por los raíles de los juzgados esperando un lejano cambio de agujas jurídico. O la cosa se pone a andar, nos guste más o menos; o se pone andar; que la gente no entendería una discusión de conejos, a la sombra de una catenaria, sobre si los vagones son galgos o son podencos mientras se les echan encima la herrumbre y los pantallazos de ¡MALFUNCTION! en las consolas de control.
No, no está la cosa para tirar por el sumidero de la pelea partidaria o presupuestaria los millones que costó el tren y los dos años de obras, molestias, follón y caos circulatorio para que las vías sigan poniéndose mohosas por la falta de rodamiento. Y es que esto del “sistema tranviario” como lo llaman algunos para que parezca aún más sofisticado, se colocó para quedarse y ya no vale un “ahí te quedas con el muerto en tu velatorio” o el “a mi plím yo duermo en pikolin”.
Se pone a prueba la capacidad de gestión de nuestros gobernantes para darle salida al convoy. Por muy chulos que se pongan, como si fueran Kirk Douglas en el último tren a Gun Hill, hay que dejar las cananas en el salón y ponerse de acuerdo en un acorde que no desafine en la música del interés ciudadano.
La situación no admite demora y no hay que dar oportunidad a que los adoradores del ídolo del cobre se cobren sus primeros alambres del chatarrero pirata o que el cernícalo primilla se sienta cómodo apareándose entre las vías.
Al alcalde le gustará más o menos. A
Comentarios
Para bien o para mal está hecho, y a lo hecho pecho.
Saludos