Ir al contenido principal

MÁS FÁCIL Y MÁS BARATO

Serían poco más de las 10 de la fría mañana del miércoles 2 de febrero cuando llegamos al parque tecnológico GEOLIT que aún mantenía algunos charcos congelados en sus baldosas de diseño y carriles pavimentados con klinkers rojos y grises.

Entramos a un empresarialmente frío edificio de la zona en el que seguimos la flecha de la cita por unos pasillos de gélido diseño para emular la eficiencia hexadecimal de la electrónica y la computación digital. Cálidos buenos días aquí y acullá.

Desembocamos en una acristalada sala por la que se colaba el limpio sol de febrero causando problemas de iluminación a unos tipos que armaban y ponían paneles y atriles para la presentación. Daban órdenes de cómo y dónde había que colocar a intervinientes para que se complementaran, sin solaparse, con la moderna pantalla de retroproyección de un elaborado powerpoint….

… de pronto nos quedamos solos cargando micrófonos, grabadoras, cámaras en la sala hasta que llegó un tipo con una bufanda roja al cuello, de mediana estatura, con el pelo cano y un claro acento italiano al saludar estrechando la mano a los plumillas que allí esperábamos:

.- Buenos días soy Gennaro Pieralisi.- dijo el hombre y emprendimos una animada charla con el presidente de unas de las principales multinacionales italianas que se dedican a la fabricación y diseño de maquinaria para almazaras. Presidente que poco después visitaría las obras de su nueva sede en Jaén. Contaba Pieralisi que hacía años el llegaba a Jaén y abría la puerta de su avión y olía a “rancido” y que por fin ese olor a “rancido” ya no está en el aire del invierno de Jaén y “se hace un buen aceite de oliva y no lampante como antes”.

A los pocos minutos se abrió la puerta de la sala en la que estábamos y entró un nutrido grupo de asesores, fotógrafos particulares, porta carpetas, políticos, directores, consejeros y delegados que no atinaban a explicarse como se les había pasado de largo “il siñore Pieralisi” con su pinta de persona normal y corriente que sin necesidad de nada más fue capaz de contarnos que su empresa invertía en Jaén porque en Jaén tenía mercado y lo demás es diseño, adorno y recargo presupuestario.

Comentarios

José Luis Cano Palomino ha dicho que…
¡Chapeau! Para esa persona que va al grano :D
Jorge Pastor ha dicho que…
Agudo, la costumbre de que nos traten como una mierda.
elcotanillo ha dicho que…
Y entre tanto alumbrado que hay en Andalucía nadie fue capaz de darse cuenta de ese mercado y erre que erre con los Santana, los Suzuki y los Anibal última tecnología de los '70.

Entradas populares de este blog

LA PROVINCIA MENGUANTE

A la provincia le está pasando como a Scott Carey el protagonista de la novela de Richard Matheson. Jaén se está encogiendo, menguando y empequeñeciendo mientras se engaña a sí misma diciendo que es la realidad lo que crece a su alrededor. La neblina misteriosa que se depositó en sus predios en los años en los que todo era oropel, brillo y dispendió acabó por afectarla de tan maravillosa manera que hasta los años le van quedando largos. Le sobran sus días y muchas de sus noches. Me lo dijo un poeta, que sin saber que lo es, acertó a pasar por este poyete: amigo aquí se acabó el año en el mes de julio, lo demás ha sido lana dada de sí en este chaleco al que se le va yendo la gente como se le fueron, hace tanto, las mangas. Y de la misma manera acabó yéndose por el desagüe del calendario, con un inaudible gorgoteo, este 2016 en el que se repitió el agujero de liderazgos y la orfandad de proyectos ilusionantes. Los titulares y los presupuestos generales de las administraciones…

METER LA PATA HASTA EL CORVEJÓN

Lo de meter la pata hasta el corvejón es algo innato en el ser humano desde la mas remota antigüedad. De hecho si los animales tuvieran esa capacidad, que no la tiene todavía, dirían hemos metido la pierna.Quizás la primera gran metedura de pata de la historia fue la del “hombre antecesor” mientras caminaba por la sierra de Atapuerca, con tan mala fortuna que a meter la pata en la sima de los huesoso y o volvió a salir de allí hasta un millón de años después.Metió la pata también, Viriato, al elegir a sus colegas de farra guerrillera o al pagarles un sueldo tan esmirriado que en cuanto vieron brillar el oro romano tomaron las de VilladiegoY es que todos metemos la pata pero lo peor es que quede escrita en la historia por los siglos de los siglos y lo que era algo articular pasa al dominio público para que se publiquen libros y se hagan chascarrillos.Otro gallo le hubiera cantado a Dupont, mucho menos el de la cárcel de aquel castillo, si no hubiera metido la pata en Bailén, donde Cast…

LEJANÍAS

El 10 de agosto de 1881 llegaba a la ciudad de Jaén el primer tren. Han pasado 135 años y las cosas parece, que ferroviariamente, no han ido a mejor. El viejo caballo de hierro no encuentra pastos en los que sobrevivir entre los bosques olivareros. Se muere y oxida entre la espesura montuna de tantas promesas olvidadas. En la jota de Jaén ya no cabe la ce de cercanías. Apenas la eme de la memoria da para engrasar los últimos raíles, que mohosos y rojos de orín, se hunden en la ciénaga de las mentiras que empantanan el paisaje. El que fuera vecino de estas páginas, el inolvidable Vicente Oya, ya describía allá por 2007 en este diario la difícil relación del tren con Jaén. Una rima que chirría desde hace décadas. «La llegada del tren a Jaén sirvió para consagrar la voluntad de la ciudad por ganar la llanura hacia el norte. Pero el tren no supuso para Jaén un hecho trascendente para su progreso. Otra cosa hubiera sido, por supuesto, que los grandes trenes pasaran por Jaén y no por Espelu…