
Las locomotoras se dejan los pistones en las ruedas de prensa y los émbolos se gripan en los conductos parlamentarios que apenas dejan ver los mapas impresos en la prensa sin fecha de nacimiento o caducidad. Caballo de hierro con cara de pato que no trisca por estas sierras. Aves que dejaron de ser pájaros pero no que no gustan de las chimeneas de las almazaras para hacer nido. Trenes de vida y bidones de carbón que aún se recogen en los muertos raíles de Utiel. Túneles ferroviarios llenos de murciélagos que sueltan su guano a los ciclistas de la vía, que de oxido y olvido ya se ha vuelto verde. Pasajeros con billete ferroviario que viajan en autobús hasta otra estación cuando mean los zorzales.
Papá ven en tren que ahora vivo en Málaga.
.Publicado en el semanario Jaén21el 8 de febrero de 2008.
Comentarios
¿Cual será la próxima barbaridad con la que nos sorprenderá este ayuntamiento?
¡Vamos a tener una estación supermoderna y no tenemos trenes!
¿Hay quién dé más?
Saludos