martes, 17 de julio de 2012

“MARDITOS ROEDORES”



Lo de esta provincia  es de historieta japonesa, por no decir que todo anda manga por hombro. Resulta que ahora estamos en “emergencia cinegética” por culpa de una horda de conejos hambrientos que ríete tú de Gorgo, Gamera y Godzilla dándose trompazos por las avenidas de Tokio. Estos “marditos roedores” campan a sus anchas por la campiña jienense y amenazan con sus leporinas sombras a 32 pueblos de Jaén… lo que nos faltaba

Si amigos la oleada de roedores asesinos ha llegado hasta el campo y el mar olivarero jienense y ha comenzado a devorarlo por los goteros del regadío e incluso, algunos conejos mutantes, “X-bunny” los llama un agricultor cachondo, han comenzado a trepar por los troncos de los centenarios olivos para roer los únicos brotes verdes que tiene este Jaén nuestro
 Es obvio que se trata de un ataque premeditado, en el que se quiere destruir uno de los pilares de desarrollo económico de la provincia, porque los conejos podrían haber comenzado a roer otros pilares ciudadanos como la moqueta de los despachos, las ruedas del coche oficial, las butacas de los salones de actos o las vallas electorales. Pero no, los muy taimados arramblan con los goteros, los muerden, los roen, los destruyen… su acción es un símbolo… un mensaje claro y diáfano: os dejaremos sin riego.

Y los políticos andan discutiendo si los conejos son de granja o de campo. Celebran mesas redondas y analizan las andanzas de los lepóridos y dicen unos que hay que atacarles por la oreja derecha que es la que menos oye, y los otros dicen que es mejor darles por la izquierda que tienen el ojo vago y apenas ven por ese lado… y mientras los dientes de los rabicortos acaban con los cultivos mientras levantan sus colitas en señal de burla

Ojo que los que manda parece que se cabrean de verdad y pueden contratar a una pléyade de técnicos para que hagan un plan de actuación estratégico para acabar con la plaga. Entre tanto los conejitos se ciscan en los linces ibéricos y en la lincesa que los parió. Que ya no hay respeto por casi nada, y menos por el depredador natural. Así que prosiguen su ataque ajenos a las bajas que les provoca el hurón, el lazo o el escopetero dominical. Nos tienen en el centro de la diana roja de la mixomatosis que les pone esa mirada asesina de verdad, contra la que no hay nada que valga ¡qué conejos!

sábado, 7 de julio de 2012

LA EDAD DEL BARRO

La foto es de Lucas Contreras


Como ya sabéis anoche presentamos en la Casa de la Cultura de Bailén el libro titulado “La edad del barro” y que hemos escrito Andrés Cárdenas y éste que suscribe Antonio Agudo. Quiero expresar desde aquí mi más sincero y profundo agradecimiento a todos los que, pudiendo estar en otro sitio, casi llenaron el salón de actos. Un buen puñado de amigos y paisanos que estuvieron en la salida a la calle de este libro que hemos redactado desde el más hondo respeto y cariño por nuestro pueblo y por nuestros paisanos. Un homenaje a Bailén y a los bailenenses en estos momentos de crisis y tribulación económica.

“La edad del barro” es la intrahistoria de nuestro pueblo, la historia de nuestra memoria plagada de gentes, de dichos, de hechos contados desde la subjetividad en la que los hemos vivido. Estamos manchados de barro y eso no nos permite mirar con distancia o lejanía a Bailén. Ya sabemos que faltan muchos nombres, que las vidas son diferentes según quien las viva y eso crea divergencias. Todo es mejorable y este libro no iba a ser una excepción, aún así hemos depositado entre sus páginas nuestra memoria y vuestra memoria podrá conseguir que siga creciendo y aumentando.

A todos los que estuvisteis anoche con nosotros un millón de gracias. A los que comprasteis el libro un millón de gracias. A los que lo vais a leerlo un millón de gracias. A los que nos habéis corregido un millón de gracias. A los que nos habéis censurado algunas de sus líneas un millón de gracias…. y un millón de perdones por los errores que hayamos cometido

lunes, 2 de julio de 2012

ADICTOS AL TROMBOCID


Don lorenzo nos ha apretado de lo lindo en estos días y ha puesto la cosa al rojo vivo. Tensión entre los hombres y mujeres del tiempo mientras que el tiempo pasa y los que se hicieron con el gobierno andaluz siguen moviéndose a velocidad de siesta.

La administración va al ralentí con el estupor y la perplejidad de los trabajadores escrita en la pantalla plana de su DELL de sobremesa y Linux de código abierto. Y es que ya sienten que lo del SAE, por que existe aunque no lo parezca un Servicio Andaluz de Empleo, y el INEM no les queda tan lejano ya que un martes sí y viernes también los jerifaltes sacan el alfanje, y ya amputados todos los miembros del sector privado, ahora se dedican con precisión quirúrgica a los apéndices públicos.

Esto parece la octava parte de SAW, “recorte o  muere” y como no quieren espicharla están dispuestos a, como el maligno Puzzle de esa película, a sembrarlo todo de trampas asesinas para la cartera ciudadana.

Nos suben la luz, que ya da más miedo que la oscuridad. Ponen el agua a precio de bacardí con cola y hasta al aire le colgarían 23 puntos de IVA si pudieran. El gas natural sube, naturalmente y el tío del butano usa mono con cristales de esvaroski porque las bombonas son artículo de lujo ya. El trombocid y el almax vamos a tener que comprarlo de contrabando como el güinston de pata negra cuando lo de fumar molaba. Los únicos másteres que los estudiantes van a poder catar serán los del universo y en dibujos animados.  Y los abuelos de mi barrio ya se han organizado en una yakuza para trapichear con el voltarén y el nolotil en el mercado negro

Ha llegado la hora de pagar la cuenta y la minuta es un sablazo en toda regla. Tanto es así que hay que echar mano de las tarjetas de crédito y débito a tutiplén  para abonar el dispendio. Pero lo que da más coraje es que los que debieron administrar con tino se quejan de que la culpa del engorde en la factura la tenga la adicción de los ancianos al evacuol y de las flatulencias infantiles que obligan a invertir enormes sumas en aerored.
Los servicios públicos nunca estuvieron tan llenos de gente tirando de la misma cadena