miércoles, 30 de mayo de 2012

EL SONIDO DE LA DESESPERACIÓN


La imagen vale lo mismo que las mil palabras que podéis escuchar en el archivo adjunto. Hartos de esperar los trabajadores de Santana “acorralaban” al consejero de Economía, Antonio Ávila durante un acto institucional en el parque de La Victoria de Jaén.

Las fotos son de A. R
Los extrabajadores de Santana Motor, empresa finiquitada por su propietaria, la Junta de Andalucía, hace 15 meses siguen esperando que se cumpla lo firmado en el acuerdo de cierre: prejubilaciones, indemnizaciones y recolocaciones. Nada de eso ha ocurrido hasta ahora. La frustración y la desesperanza tiñe la voz de los trabajadores. Antonio Ávila intenta tranquilizarlos con escaso éxito… así sonaba


domingo, 20 de mayo de 2012

AJUSTE FAMILIAR


Donde fueres o estuvieres haz lo que vieres. Antiguo consejo que he decidido poner en práctica para intentar poner en orden las cuentas de mi casa antes de que mi prima, la del riesgo, me deje de avalar el pago de la hipoteca, la contribución y el sello del coche. Así que me puesto a Griñán como mástil y a Diego por bandera y he decidido poner coto al dispendio, al despilfarro doméstico.

He decidido, primero, ajustar el  gasto del móvil de mi hija la pequeña:
—Pero papá, esto no es un ajuste es un recorte en toda regla. Me quedo sin guasap y sin tuenti…— Se me queja como una sindicalista perdiendo su liberación
— Se trata de solidaridad no de recortes. Así que te apañas dando toques y haciendo perdidas... Hay que ahorrar. Debes arrimar el hombro que yo tengo que mantener mi tarifa XXL en el aifon que para eso soy el cabeza de familia— le contesto marcando mucho las eses para darme un toque gubernamental y rajoyano
—… pero papá…
— Ni peros ni paras ni puras. Además, he consensuado con tu hermana una redimensión en el gasto del pulanbir y el mango. Hay que reestructurar el número de prendas de vestir. Ahora la moda es no ir a la moda y te arreglas con lo del año anterior… ¡o te intervengo la tarjeta SIM!

Da gusto ponerse en plan Guindos, sin caerse del ídem, empezar a repartir reequilibrios fiscales y presupuestarios. Soltar algunas collejas crediticias y poner coto al dispendio en la banda ancha. También se puede vivir con 6 megas y sin juegos originales para la pleiesteison. Es más, mi mujer a lo Montoro, señala que lo de salir de cañas una vez a la semana se tiene que terminar o me aplica la ley de déficit cero al soplar en el alcoholímetro. Y nos recuerda, admonitoria que desde ya, las únicas gambas que cataremos serán las de la boda de nuestros sobrinos —si es que se casan porque tienen el arroz ya un pelín pasado. 50 años y todavía viviendo con mis cuñados

—Todo el mundo no puede vivir en la calle Maestra— dice mi santa con toda la santa razón del mundo y añade— hay que apretarse más el cinturón, aunque sea de hermés o de guchi, o mejor cambiarlo por una correa hacendado que la marca blanca aprieta lo mismo de bien y por menos dinero.

domingo, 6 de mayo de 2012

DE PAGANINI



Ya era hora de que pudiera mojarle la oreja a mi vecina, la de la esquina, que tanto alardeaba de que ella “sólo iba al médico por los dineros” y que lo del “aseguro” era cosa de pobretones y de gente de poco glamur y menos lustre como yo. Menos mal que las decisiones que están tomando nuestros gobernantes me van a permitir sacar pecho en la cola de la caja del hiper y dejar caer que he contratado tarifa plana médica. Es decir que a mi vecina, que en ese momento embolsa los palitos de merluza, se le pondrían los pelos como alcayatas del 6 al saber que yo también tengo sanidad de pago, copago, repago y contrapago y que, además, por cada 50€ que me pula en eferalgán me regalan 100 SMS para consumir en la sala de espera de cualquier consulta de traumatología. ¡Toma ya vecina!

Definitivamente la democracia está llegando a nuestras vidas. Todos con medicina de pago y pudiendo optar, ojalá que salga adelante esa excepcional idea de cobrar por habitación, por el hospital que mejor se adapte a nuestras necesidades. Hospitales, que según categorías tendrían desde una a cinco hipodérmicas como señal de su confort y prestación de servicios al paciente. Desayuno continental y análisis de sangre incluido en la tarifa estándar o la posibilidad de compartir camillas con la pareja o grupos de amigos para ser operados de manera conjunta y aprovecharse de la ofertas vigentes.

Ya estoy viendo los carteles al llegar a las urgencias hospitalarias

— ¿Juega al fútbol en la liga de Solteros contra Casado? ¿Tiene molestias en el menisco interno? No se apure reúna a 7 compañeros con la misma lesión y aprovéchese de las rebajas para grupo… y la habitación corre de nuestra cuenta.
—Oferta en epidurales con un 50% de descuento si os operáis también de la vesícula. Preguntar en ingresos por los precios especiales para antiguos clientes de ginecología
—Ahora su escayola tiene premio. Por cada fractura reparada regalamos dos cajas de nolotil. 

Pero lo que de verdad haría que mi vecina sufriera una crisis por convulsiones sería que me trasladarán de urgencia al San Agustín de Linares en una  ambulancia limusina de 100€ la hora. Que me cobrarán otros 8€ en el peaje del Portichuelo en la A-32. Y que me aplicaran la tasa por transporte de  mercancías peligrosas al ser yo un paciente con 40 de fiebre e infectado por la cepa de la gripe B, la más contagiosa. La más pija. La más cara.