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CIUDADANO MEDIO

  El otro día me llamaron desde una empresa que se dedica a realizar encuestas. Era una voz femenina, agradable, con un regustillo en el timbre a «no me cuelgue que me juego el puesto». Andaba yo, en ese momento, a la caza y pesca de la mosca por lo que me dejé hacer por teléfono. Mi interlocutora me dijo que se me había elegido por ser un paradigma del target estadístico que andaban buscando para cruzar, como si fuéramos perros de distintas camada, mis datos con los de otros segmentos poblacionales y así, sacando la moda, media y mediana tener un retrato robot de la gente del común que vive en este país. De esa manera sabrían cómo somos, a qué nos dedicamos, qué nos jode y molesta, qué es lo poco que nos gusta y sobre quién o qué dejaríamos, si fuéramos bandadas de palomos, caer nuestra palomina. La encuestadora me dijo que me pusiera cómodo, que la cosa duraría algunos minutos y comenzó a desgranar las preguntas de una lista elaborada por sus sesudos y avezados jefes o por...

SEÑALES

¡Arrepentíos insensatos! ¡caed de hinojos! ¡mesad vuestros cabellos, rasgaos las túnicas o los polos Lacoste! Hay señales que indican que la partida ha llegado a su quinta y última bola. Ya no quedan partidas extra ni especiales por encender. Jienenses, estamos entrando en los búmperes del game over y ya no nos valen trucos de raposos. No nos servirán astutas maniobras o tilts para demorar lo inevitable. Esto se acaba, se termina así que cubrid vuestras cabezas de ceniza y ateneos a las consecuencias. El cartel de caput, de finito y del end está por asomar a la vuelta de la esquina. Ya se ven señales de que esto se acaba. Lo leí por estas páginas y me quedé atónito y ojiplático sentado en mi poyete el otro día: «nace un lechón con dos caras en Vilches», «extrañas luces iluminan el cielo nocturno de agosto por San Lorenzo», «las obras del museo ibérico ya están al 75%» «el desempleo en Jaén baja en varios centenares de personas este verano». Prodigios y maravillas que deben poner...

DONDE LO DEJAMOS

Vuelvo a sentarme en este poyete de papel tras mantenerme a buen recaudo durante estas semanas de verano. Reabro la cancela. Subo las persianas y voy dejando entrar el fresquito que nos alivia de tanta alerta roja, naranja y amarilla. Semáforo de las temperaturas que ha vuelto a llevar a esta provincia a los telediarios. Conectamos en directo con el termómetro de la Avenida de Madrid que alargó su sombra desde los cuarenta grados de los que nos ha costado tanto bajar. El calor en Jaén es como el paro: no hay quien lo pare. Tampoco es fácil parar a esos dinámicos reporteros de la televisión que manoteaban ante la cámara e invadían el espacio vital de señoras que se abanicaban o de los transeúntes que iban a sus asuntos y se veían impelidos a declarar, ante los espectadores, como soportaban tan insoportables temperaturas. Para muchos espectadores los jienenses somos una   gente brava y curtida, que se abanica, que bebe agua cuando tiene sed y que es capaz de sobrevivir a unos ...

NUEVA VENTANA

Dentro de unos días, me avisan desde el rincón inferior derecha de la pantalla de mi ordenador, me van a actualizar al Windows número 10. Pues vale. Yo que apenas sobreviví a la extinción de la segunda edición del Windows 98 y que resistí agarrado al clavo ardiendo del XP, me veo empujado, eso si gratis total, a caerme por otra, en este casoí muy nueva, ventana por la que asomarme a la realidad de este Jaén que se sigue rascando el agujero del ombligo a la espera de que ocurra algo. A la espera de que alguien, como a mi computadora le va a ocurrir a finales de julio, le actualice el sistema operativo y que transite del MS-DOS a otra manera de computar sus posibilidades, que hasta ahora, se han visto secuestradas, ralentizadas y casi inutilizadas por virus, troyanos, gusanos, malware, barras de navegación predeterminadas y rootkits que la siguen engañando desde atriles, escaños, despachos y plazas.  Promesas en forma software gratuito que se reinventan gracias a la habilid...

EL VERANO ETERNO

  Aún guardo por ahí una foto en la que conduzco una Variant y reposo en los estribos mis Converse. Justo por detrás se ve a una chica con un cardado que serviría para darle sombra a media cancha de los Ángeles Lakers, está embu tida en unos vaqueros globo, de los que hacían el culo aún más gordo, y una chaqueta con hombreras puntiagudas… luego ya de mayor me enteré de que se le parecía a Cindy Lauper.  Bailén olía a humo de neumáticos quemados, a gasóil y a latiguillos de los hidráulicos de los tóricos y las pinzas que se afanaban en cargar y descargar los enormes hornos en los que se cocinaba el sustento de la ciudad. Las Puch Cóndor con chiclé del 75 berreaban Moredal arriba y abajo. Los paquetes de Winston autentico americano y el Benson and Hegdes comenzaron a ganarle la partida al Celtas extralargo y al Ducados. Los sábados a mediodía los cestos de mimbre encajados en la Mobylette campera se emparejaban con los bolsos de polipiel con los logotipo...

REJALACIONANDO

Llegan esas fechas en las que, por decreto de telediario, deberíamos estar enseñando michelín en las playas reservadas a las clases obreras o criando ampollas en los pies por hacer senderismo recorriendo bucólicos parajes. Talluditos urbanitas de color rojo gamba, con la riñonera ceñida al costado, o embutidos en bermudas de camuflaje, al borde del colapso montañés. Es tiempo de vacación y ordenado descanso. Querido lector estamos en verano y es tiempo de relajo, de dejar pasar los días con sus largas siestas de pijama y orinal. Días de levantarse aún adormecidos por el vapor de las cañas de medio día y la digestión de todas y cada una de las correspondientes tapas. Ir así, desorientado por el pasillo de casa, dejando que el tiempo pase y que llegue la hora de la cerveza de la noche. Es necesario relajarse. Lo manda el médico, el consejero de Turismo y el PIB nacional. Se trata de algo fundamental para mantener la cordura y para no caer en el estrés y la angustia diaria. Reláj...

SILENCIO

El silencio se asienta sobre el polvo ceniciento. El rastro de las llamas ha dejado mudos a los barrancos y a los escarpes. Secas y grises a las ramblas. Callados a los llanos y a las lomas veteados de jaras, de   esparto y de troncos que ahora dan una sombra alargada y rota, como de osamenta, como de perro flaco y moribundo. Todo ha quedado silencioso tras el puñetazo sordo y hondo del paso del fuego. El sonido se ha marchado, fue arrancado de cuajo, en la cresta de una ola de destrucción y caos. El silbido de las piñas estallando en las copas. El lamento agudo e hirviente del aire, al salir, desgarrando las cortezas de los árboles. La resina supurando y convirtiéndose en vapor Los bufidos agónicos de los animales entre la humareda. El estallido de las rocas por el calor. El olor a carne y a madera quemada. La peste del bosque muerto. El murmullo de la desolación roto por los gritos de los hombres que dan o reciben órdenes a la luz de una enorme tea. Una antorcha gigante q...