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LA CAMELLA

Anda la provincia como la famosa camella que transportaba a lomos a un numeroso grupo de pasajeros por un inmenso arenal. Es decir que va jodida. Va renqueando de sus patas económicas y con un nutrido grupo de tripulantes agarrándose con lo que pueden para no caerse y quedar atrás. Y es que sus jinetes, los que la manejan y pilotan por entre las dunas, son tan numerosos que algunos ya se agarran a ella; a la camella; como si fueran ese famoso (muy a su pesar) granadino, metiendo cualquiera de sus miembros donde sea para no perder comba a pesar del riesgo de padecer  cangrena en tan íntima parte o la vergüenza de que, si alguna vez se llega al oasis, tengan que ser liberados por un apuesto bombero armado con una rotaflex en miniatura y un bote de lubricante. Si señores, digan lo que digan los camelleros, aquí lo del paro no es culpa de los griegos. El drama del desempleo no es cosa de Sófocles ni el naufragio de los planes extraordinarios es una chapuza del bromista de Ar...

EL BUS PERDIDO

Hay algo no que funciona bien en estos tiempos de tribulación económica, llanto hipotecario y rechinar de dentadura financiera. Si no, no se explica bien, como es posible que un autobús urbano decida, por su cuenta y riesgo de dañarse la trócola, arrancar, sin ningún humano a bordo, y llevarse por delante una farola, dos carteles y una señal de paso de peatones. Así como lo oyen y lo pudieron leer en este mismo periódico la pasada semana: El poltergeist del bus urbano. Un vehículo que quiso emular al maléfico Christine y al que  se le fue la batería para Almería, se puso el carburador por montera y decidió montárselo en solitario sin que los pasajeros siguieran calentándole los carburadores con quejas sobre “la jodida crisis, con lo de que los políticos son todos iguales, con lo de que se recorten ellos… y con lo de esto lo arreglaba yo sacando los tanques a la calle”. Este  bus, como un Serrat con cilindros, decidió “harto de estar harto” tirar por la calle de en medi...

EL SONIDO DE LA DESESPERACIÓN

La imagen vale lo mismo que las mil palabras que podéis escuchar en el archivo adjunto. Hartos de esperar los trabajadores de Santana “acorralaban” al consejero de Economía, Antonio Ávila durante un acto institucional en el parque de La Victoria de Jaén. Las fotos son de A. R Los extrabajadores de Santana Motor, empresa finiquitada por su propietaria, la Junta de Andalucía, hace 15 meses siguen esperando que se cumpla lo firmado en el acuerdo de cierre: prejubilaciones, indemnizaciones y recolocaciones. Nada de eso ha ocurrido hasta ahora. La frustración y la desesperanza tiñe la voz de los trabajadores. Antonio Ávila intenta tranquilizarlos con escaso éxito… así sonaba

AJUSTE FAMILIAR

Donde fueres o estuvieres haz lo que vieres. Antiguo consejo que he decidido poner en práctica para intentar poner en orden las cuentas de mi casa antes de que mi prima, la del riesgo, me deje de avalar el pago de la hipoteca, la contribución y el sello del coche. Así que me puesto a Griñán como mástil y a Diego por bandera y he decidido poner coto al dispendio, al despilfarro doméstico. He decidido, primero, ajustar el  gasto del móvil de mi hija la pequeña: —Pero papá, esto no es un ajuste es un recorte en toda regla. Me quedo sin guasap y sin tuenti…— Se me queja como una sindicalista perdiendo su liberación — Se trata de solidaridad no de recortes. Así que te apañas dando toques y haciendo perdidas... Hay que ahorrar. Debes arrimar el hombro que yo tengo que mantener mi tarifa XXL en el aifon que para eso soy el cabeza de familia— le contesto marcando mucho las eses para darme un toque gubernamental y rajoyano —… pero papá… — Ni peros ni paras ni puras. Además,...

DE PAGANINI

Ya era hora de que pudiera mojarle la oreja a mi vecina, la de la esquina, que tanto alardeaba de que ella “sólo iba al médico por los dineros” y que lo del “aseguro” era cosa de pobretones y de gente de poco glamur y menos lustre como yo. Menos mal que las decisiones que están tomando nuestros gobernantes me van a permitir sacar pecho en la cola de la caja del hiper y dejar caer que he contratado tarifa plana médica. Es decir que a mi vecina, que en ese momento embolsa los palitos de merluza, se le pondrían los pelos como alcayatas del 6 al saber que yo también tengo sanidad de pago, copago, repago y contrapago y que, además, por cada 50€ que me pula en eferalgán me regalan 100 SMS para consumir en la sala de espera de cualquier consulta de traumatología. ¡Toma ya vecina! Definitivamente la democracia está llegando a nuestras vidas. Todos con medicina de pago y pudiendo optar, ojalá que salga adelante esa excepcional idea de cobrar por habitación, por el hospital que mejor s...

PERDONE QUE ME DILATE

La cosa económica está que cruje como las ruedas de los coches al dar la curva en la calle de la estación de penitencia. Chilla la cera en el suelo y no veas como la reparten en el ámbito interno de los partidos políticos. Menudas collejas están “poniendo encima de la mesa” que dice nuestro alcalde de Jaén. El asunto es que  están soltando los codos por lo bajini dándole donde más les duele a los delanteros de los primeros equipos. Son los que encajan los golpes mientras se protegen pudorosamente el escroto por lo que pueda venir con el nuevo gobierno. Son los que se ajustan el dobladillo de las medias allí donde los toreros tiran de los machos y se signan y se persignan; por si las moscas; con las encuestas y los resultados a cuestas de la cruz del 25 de marzo. Un autentico domingo de resurrección para Griñán y de casi insurrección para Arenas, aunque las palmas se la pararon a tiempo. La insurrección digo. Entre tanto los de IU se apresuran a encargar tarjetas de visita...

APRETÁNDONOS

Se nos está poniendo cuerpo de limón o, mejor para el tracto intestinal, de kiwi. Los ciudadanos estamos siendo amenazados por la exprimidora pública y los que se lo gastaron tan alegremente antes, ahora igual de alegres, nos miran con cara de apretarnos hasta que demos la última gota de sangre en forma de impuestos. La cosa está tan apretada en los despachos del poder que se están planteando muy seriamente en recuperar la imagen de Humphrey Bogart dándole al camel sin filtro para que la peña se eche al vicio del cilindrín nicotinado. Y es que en este país ya no fuman ni los malos en las películas. La gente se quita de fumar y le da al chicle de fresa ácida o al caramelo de regaliz mentolado para pasar el mono.  Así que con tanto exfumador los estancos ya no dan ni para ponerle gasofa al buga oficial y se baraja, de manera muy seria, el gravar el consumo de pictolines con una tasa sobre el respirol La realidad se abre paso entre pasillos de diputaciones, juntas y mini...