miércoles, 25 de enero de 2012

DEGÉNERO


El sexo se ha convertido en género. De tanto generalizar el contacto carnal las fronteras del ADN se han caído para formar un batiburrillo de genes en danza helicoidal. ¿De qué género eres? preguntan y no sabes si responder del textil o salir por los gametos de Úbeda.

¿Crees que soy sexy? cantaba preguntándose Rod Stewart que ahora hubiera cambiado la cuestión y hubiese titulado: ¿Crees que soy género? En general estas cosas degeneran. Es lo que tiene el sexo que se empala en la equis que lo define como general en jefe de las pulsiones fundamentales del individuo que necesita de regeneración varonil, mujeril, personil y viril y hembril.

Me convertiré en pena piensa el pene y el monte de Venus sueña con ser colina o mejor montaña abajo en la que ruedan los óvulos perseguidos por la palabra ovula y la clitorisa que ordena y manda callar a esta barahúnda de testiculinas que imprimen carácter en el grafiti del vello público, ese que se ve y se escapa por entre las escotillas de la piel. .. qué cosas tiene el sexo. El sexo tiene a las personas según su generación y su género y su genero y su generó… que al final quien manda es la tilde… y sin ma delante.

Y les cuento todo esto porque desde mi poyete veo a mi compadre Francisco Linares, un lexicógrafo de Bailén, muy cabreado con los enredos de la lengua en el lenguaje de lo políticamente incorrecto y empuña amenazante a la nueva gramática española y cita: "En el lenguaje de la política, en el administrativo, en el periodístico, en el de los textos escolares y en el de otros medios oficiales, se percibe una tendencia reciente (de intensidad variable, según los países) a construir series coordinadas constituidas por sustantivos de persona que manifiesten los dos géneros: a todos los vecinos y vecinas; la mayor parte de los ciudadanos y de las ciudadanas; queridos alumnos y alumnas; la voluntad de los mexicanos y las mexicanas.”



As que por lo que me toca o me toco hago propósito de enmienda. Que enmendar no es de género tonto.

lunes, 9 de enero de 2012

CUESTA LA CUESTA



Es tiempo de limpieza en profundidad. Las fiestas lo han dejado todo perdido de restos de serpentinas, confeti, sobras de comida y envoltorios de regalos y polvorones. Meto a fondo la aspiradora en los rincones de casa y en los del buzón del correo electrónico. Ofertas de adeseeles más baratas y más rápidas salen volando con anuncios de elongamiento de pene y chollos de  3 por 1 en viagra que firma una tal Shelly Palmer.

Con un clic vacío las papeleras, la real y la virtual y lo dejo todo como los chorros del oro y me apresto a encarar la cuesta de enero de 2012. Una pendiente que es prolongación de la de enero de 2011 y que nos sigue sacando el resuello en este Angliru económico que tenemos por delante.

En estas andamos y en menos de los que tarda el Kiko Rivera en cambiar de novia llegarán otra vez las promesas electorales que sirven para todo menos para cumplirlas y a los hechos me remito. Ahí queda, en todo lo alto, el sablazo que le van a dar a los curritos en mitad del ierrepefe para que se tapen los agujeros y desconchones que unos y otros han ido dejando en la eñe mayúscula de España y en la J de ¡joder! con Jaén que ahí sigue boqueando como una bogardilla sus obras detenidas, su tranvía fantasma, su parque acuático seco como el Wadi Rum y su cerrado Cerro de Las Canteras.

Así que ojo que se nos vienen encima otras elecciones y seguro que los candidatos llegan cargados de promesas y de altos cargos de los gobiernos cargados a su vez de tijeras, que lo mismo usan para cortar una cinta inaugural que para darle un tajo más a nuestra capacidad de compra. 

El problema es que estos de la “cosa pública” no se pueden devolver si vienen con tara o defecto de fábrica y tampoco se pueden descambiar por otros de mayor talla. Y eso que le ley dice que si no quedamos satisfechos nos tienen que devolver el importe de la compra, en este caso el voto. Pero les dejo que tengo que irme de rebajas y espero que no sean las de mi nómina otra vez.

martes, 3 de enero de 2012

TOMA DEL FRASCO

Pues sigue resultando que lo de las promesas electorales sirve para casi todo menos para cumplirlas y a los hechos me remito. Ahí queda, en todo lo alto, el sablazo que le van a dar a los curritos en mitad del ierrepefe para que se tapen los agujeros y desconchones que unos y otros han ido dejando en la fachada económica de España. Fachada que tiene tantas grietas y costurones que ya no la conoce ni la madre que la parió. Ni siquiera queda el consuelo de decir aquello de que: “era más bonica que las pesetas” porque las rubias se fueron del brazo del estraperlo empujadas por el euro al limbo de la memoria. Limbo en el que el café aún cuesta 120 pesetas y con poco más de 1.000 llenabas el depósito del utilitario.

Nos prometieron que de todo nos harían menos subir impuestos. Pues toma del frasco carrasco mientras se tiran de los pelos los que hasta anteayer gobernaban diciendo que esto es un desastre. Parece que el borrico es de otro y ellos, los de antes, no tuvieran que pagar parte del rapado de la bestia del déficit. A ver si ahora resulta que los agujeros se hacen solos y se vienen abajo de forma y manera espontánea.

 
Para colmo de males nos vienen encima otras elecciones, las regionales, y seguro que los candidatos llegan cargados de promesas y de altos cargos de los gobiernos cargados a su vez de tijeras, que lo mismo usan para cortar una cinta inaugural o para darle un tajo más a nuestra capacidad de compra.

El problema que tenemos es que a estos de la cosa pública ni se les puede devolver si vienen con tara o defecto de fábrica ni se les puede descambiar por otros de mayor talla. Y eso que le ley dice que si no quedamos satisfechos con el artículo adquirido nos tienen que devolver el importe de la compra. En este caso nuestro voto.